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Sobre la deuda y el ingreso de tropas extranjeras a la Argentina

El miércoles 29/1, la Cámara de Diputados aprobó con el voto de todos los diputados presentes (salvo los 2 diputados del FIT, que votaron en contra) el proyecto de Ley de Sostenibilidad de la Deuda, un cheque en blanco al gobierno nacional para llegar a un acuerdo con el FMI y los bonistas. A su vez autorizó por ley el operativo «Gringo Gaucho» en el marco del Programa de Ejercitaciones Militares Combinadas de Estados Unidos en el continente. El mismo supone la visita de un portaviones yanqui con 5.000 efectivos a bordo, acompañado por una fragata con 330 militares más, que harán ejercicios a lo largo de la costa marítima argentina, acompañados por una corbeta argentina con 115 efectivos, 2 aviones y un helicóptero con 19 militares más.
Desde luego, la deuda y la penetración de las fuerzas armadas del imperialismo en la región no son dos cuestiones separadas. El gobierno depende de Trump para que intervenga directamente sobre el acuerdo al que pretende llegar con los bonistas y el FMI. Es por eso que una de sus primeras visitas fue a Israel y decidió sostener la calificación, que hiciera el gobierno de Maci, de Hezbollah como organización terrorista, afirmó su continuidad en el Grupo de Lima y reconoció a los diplomáticos que envió Añez, la presidenta de facto de Bolivia. Es en este mismo sentido que terminó incluyendo esta autorización en la ley que se votara el miércoles.
Esto satisface pretensiones claves de Estados Unidos en la región, fortaleciendo a los enemigos de las rebeliones que vienen atravesando a nuestro continente ante los efectos de la crisis, desde Puerto Rico a Chile. Con operaciones como estas, el Pentágono entrena a los mandos militares de las naciones sudamericanas, para actuar de forma mancomunada en la represión de los levantamientos populares y en operativos golpistas como el vivido en Bolivia.
Desde el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia rechazamos esta profundización de la injerencia del imperialismo norteamericano en nuestro país y la región mediante el ingreso de fuerzas armadas. De la misma forma, exigimos la ruptura de relaciones con el FMI y repudiamos el pago de la deuda externa usuraria, expresión máxima del colonialismo financiero y político en el que se encuentra sumida América Latina.