Carta a la Ministra Malcorra por la situación en Kurdistan

Buenos Aires, 6 de Septiembre de 2016

Ministra de Relaciones Exteriores y Culto

Dra. Susana Mabel Malcorra

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Nos dirigimos a usted a fin de expresarle nuestra más profunda preocupación en torno a los últimos sucesos acaecidos en la República de Turquía y manifestar a través de este medio nuestro reclamo en relación a los hechos que expondremos a continuación.

El 15 de Julio del corriente un intento de golpe de Estado llevado adelante por un sector de las fuerzas militares contra la República de Turquía y el gobierno del Presidente Recep Tayyip Erdoğan fue desbaratado. Sin embargo, a la luz de los acontecimientos, Turquía está infringiendo sistemáticamente las normas del Estado de derecho lo cual aleja al país de la plena vigencia de los derechos y las garantías constitucionales de sus ciudadanos previstos en el ejercicio pleno de un sistema democrático.

Cerca de un año atrás, el 7 de Junio de 2015, el fundador del Partido Justicia y Desarrollo (AKP), el presidente Erdoğan, luego de afrontar un resultado adverso en las elecciones parlamentarias celebradas oportunamente, abandonó de manera unilateral las conversaciones acerca del proceso de paz que se había iniciado en el año 2013 y comenzó una ofensiva militar contra la población kurda, que con más de 20 millones de personas, constituye un 25% de la población. Un nuevo genocidio está en marcha.

Un año más tarde, de acuerdo a los reportes presentados por la Fundación de Derechos Humanos de Turquía (informe del 16 de Agosto de 2016), Human Rights Watch (informe del 11 de Julio de 2016) y el Partido Democrático de los Pueblos (informe del 1 de Agosto de 2016) se observan los siguientes datos:

– Se ha declarado el Estado de Sitio en 35 ciudades más de 111 veces, sumando un total de 1540 días de restricción en el total de estas ciudades.

– Debido a esto, al menos 1 millón 600 mil personas han perdido sus Derechos Humanos básicos, como el derecho al acceso a la salud y a la libre circulación.

– El uso de armas pesadas, aviones de ataque y tanques de guerra en el conflicto han llevado a la pérdida de las vidas de al menos 321 civiles, entre los cuales se cuentan 79 niños y niñas, 71 mujeres y 30 personas de más de 60 años de edad.

– Más de 335.000 personas han sido forzadas a abandonar sus hogares.

Amparados en la aplicación del Estado de Sitio numerosas ciudades y barrios han sido destruidos y muchos inmuebles han sido expropiados bajo el argumento de una supuesta «renovación urbana», que sólo trajo aparejado el desplazamiento forzoso de sus pobladores, lo cual se traduce en una política de estado que viola clara y directamente los propios fundamentos de la Constitución de la República Turca, así como los principios elementales de las leyes humanitarias internacionales y los artículos de la Convención de Ginebra sobre la protección de los civiles en zonas de guerra.

Se han agravado seriamente los Derechos Políticos y Culturales del Pueblo Kurdo, atacando al Partido Democrático de los Pueblos (HDP) y al Partido de las Regiones Democráticas (DBP) de las siguientes maneras:

– Se canceló la inmunidad parlamentaria de los 59 legisladores pertenecientes al HDP, incluyendo al presidente y copresidente del Partido.

– El copresidente del DBP, Kamuran Yüksek, fue arrestado arbitrariamente.

– De los más de 100 gobiernos locales del DBP, docenas de intendentes y funcionarios han sido arrestados.

– Han sido arrestados cientos de trabajadores del HDP y DBP de todos los niveles.

Hurşit Külter, gobernador de la provincia de Sirnak por el DBP, se encuentra desaparecido desde el 27 de mayo del corriente. Numerosos testigos aseguran que fue detenido por las fuerzas de seguridad del Estado Turco, pero el gobierno lo niega.

Las presiones y amenazas contra todos los grupos opositores al gobierno, especialmente aquellos que se han manifestado en contra de los sistemáticos ataques al pueblo kurdo, han crecido exponencialmente desde la declaración del Estado de Emergencia firmado en 15 de julio luego del intento de golpe de Estado.

– El 13 de agosto el Primer Ministro Binali Yıldırım declaró que 81.494 empleados públicos fueron despedidos o separados de su cargo.

– Al menos 4.225 académicos fueron removidos de sus puestos.

-Más de 18.000 instituciones educativas; 131 periódicos, revistas, radios, canales de televisión y editoriales; 1.125 asociaciones civiles y 19 sindicatos fueron cerrados por decreto.

– P24 (Plataforma para el Periodismo Independiente), en su reporte del 27 de Agosto, declaró que más de 104 periodistas fueron encarcelados. El número continúa creciendo día a día.

– Al menos 18.756 personas fueron detenidas y unas 10.192 fueron encarceladas sin respetar los códigos procesales. Amnistía Internacional declara poseer pruebas atendibles acerca de la comisión de torturas en cárceles y centros de detención.

– 55.978 pasaportes fueron bloqueados, incluyendo todos los otorgados a los profesionales de la prensa.

– Se amplió a 30 días el periodo durante el cual una persona puede permanecer detenida sin formulación de cargos.

A pesar de los urgentes llamados a la acción que se hicieron desde los organismos internacionales de Derechos Humanos, así como los pedidos de informes solicitados por la Corte Europea de Derechos Humanos, el Estado turco continúa con su plan de aniquilamiento.

En lo que respecta a su política internacional, el 24 de Agosto Turquía comenzó una ocupación militar en el norte de Siria que fue anunciada como parte de una ofensiva para expulsar de la región al autodenominado Estado Islámico (ISIS), sin embargo los funcionarios turcos han declarado que entre sus objetivos también se encuentran las Unidades de Protección del Pueblo (YPG-YPJ), conformadas mayoritariamente por kurdos y quienes han sido los más efectivos en el terreno en la lucha por mantener a los terroristas alejados de estos territorios.

Esta situación es muy preocupante habida cuenta de las innumerables pruebas que revelan el apoyo financiero y logístico brindado desde Turquía a distintos grupos yihadistas, lo cual queda evidenciado en la coordinación llevada adelante a partir de la ocupación, entre las tropas turcas y otros grupos como el frente Al-Nusra y Ahrar al-Sham. Esta coalición de hecho entre Turquía y el Ejército Libre de Siria solamente ha tenido como objetivo desde su aparición, al pueblo kurdo, contradiciendo por completo los anuncios sostenidos que han pretendido justificar su intervención, ya que de acuerdo a los datos de Syrian Human Rights Watch con base en Londres, sólo en la primera semana de operaciones murieron al menos 35 civiles en manos del ejército turco, lo cual hace presuponer que el objetivo de esta operación no se limita a una declamada “lucha contra el terrorismo”, sino que amenaza seriamente la integridad física de poblaciones enteras que hace años vienen sufriendo ataques indiscriminados de los grupos que operan en la región, a lo cual ahora se suma uno de los Ejércitos más poderosos de la la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

Por último, cabe destacar que desde el año 1999 el líder político del pueblo kurdo, Abdullah Öcalan, fundador del Partido de los Trabajadores de Kurdistan, condenado a pena de muerte, conmutada luego por cadena perpetua, continúa en prisión en condiciones de absoluto aislamiento. Desde hace cinco años el gobierno de Turquía a través de órdenes estrictas impartidas a las autoridades carcelarias, ha prohibido el contacto con sus abogados; situación que se ha agravado en los últimos 17 meses debido a la prohibición de contacto alguno con sus familiares y con las comisiones políticas que se encontraban a cargo de las conversaciones durante el proceso de paz interrumpido por el Presidente Erdoğan. Ante esta flagrante violación a sus derechos humanos elementales, se ha realizado una presentación ante la Organización de las Naciones Unidas solicitando que se pronuncien en forma urgente contra su aislamiento agravado, al tiempo que se hace indispensable para arribar a una solución pacífica del conflicto, su inmediata liberación.

Estos datos son sólo una muestra de que si bien hacia el interior del país, el intento de golpe de Estado pudo ser sofocado en lo formal, el pueblo turco y particularmente la población kurda y todas las minorías étnicas y religiosas que habitan la región, se encuentra afrontando de hecho un gobierno que pese a ser elegido democráticamente, hoy día no respeta los derechos individuales, de organización, de culto y representación, del mismo modo que si el Golpe militar hubiera logrado su objetivo; una política que a partir de los últimos acontecimientos, pretende extenderse por fuera de los límites territoriales desde la invasión a Siria, su país vecino.

En virtud de lo expresado, solicitamos a Usted, por la representación invocada y al Gobierno Argentino:

– realizar todas las acciones necesarias para contribuir al fin de esta guerra llevada adelante por el Estado turco hacia su propia población, que está causando la muerte de cientos de personas inocentes;

– expresar la solidaridad del Estado Argentino hacia todas las víctimas y sus familiares, especialmente del pueblo kurdo, por estar sufriendo este nuevo intento de genocidio;

– instar al Gobierno de Turquía a retomar las conversaciones de paz con los representantes políticos del pueblo kurdo como única alternativa para arribar a una solución pacífica, urgente y necesaria del conflicto, debiendo para ello cesar en forma inmediata las continuas violaciones a la libertad académica, la libertad de prensa y la libertad de expresión;

– realizar todas las acciones que estén a su alcance ante todos los organismos internaciones de los que la República Argentina forma parte con el objetivo de iniciar una profunda investigación con el objetivo de determinar la responsabilidad del Estado turco en las continuas violaciones a los derechos humanos;

– llevar adelante todas las acciones pertinentes en el contexto internacional para que Turquía abandone la ocupación que está realizando en el norte de Siria;

– solicitar a los miembros del cuerpo diplomático argentino acreditados ante Turquía que recojan toda información posible acerca de las ciecunstancias aquí detalladas y las informen al pueblo argentino.

Saludamos atentamente, a la espera de sus respuestas.

ADHIEREN:

– Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz

– Mirta Baravalle, Madre de Plaza de Mayo, Linea Fundadora

– Nora de Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora

– Elia Espen, Madre Plaza de Mayo, Línea Fundadora

– Maria Quijano, Ana Maria Parnas – Comisión de Uruguayos en Argentina por los Derechos Humanos

– Beverly Keene, Coordinadora, Diálogo 2000-Jubileo Sur Argentina

Carta a la Ministra Malcorra por la situación en Kurdistan
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